martes, 30 de noviembre de 2010

La nueva Utopía


Los políticos tienen una profesión que se llama política, sí así, oh, bueno no podía ser otra, ¿o sí?, pues pareciera que sí.

Hoy dicen cosas extrañas, como que nos ocultan información a los ciudadanos por nuestro bien, que lo tienen que hacer para que sobreviva la democracia, bien, podría ser así pero entonces no existe la democracia. La base de la democracia es la toma de decisiones por parte de todos los integrantes de la comunidad o grupo, y si eso no se cumple no existe a democracia.


Cuenta la historia que en algún lugar lejano existe un país donde todo es democracia, donde los ciudadanos tienen sus propios asuntos, cada quien se dedica a lo que mejor sabe hacer, o lo que ha decidido hacer, hay ingenieros, plomeros, profesores, doctores, jardineros, electricistas, cada quien en lo suyo. Pero también servidores públicos que se dedican a ordenar los asuntos de todos, esos servidores son parte de los ciudadanos que tienen esa comisión y el pueblo les paga por ordenar las cosas que no tienen incidencia directa con la actividad primaria a la que se dedican, pero que si no están si les afectan, como la seguridad, la educación, los servicios públicos (agua potable, electricidad, comunicaciones, etc.), ellos también son administradores, ingenieros, profesores, abogados, gente que tiene el conocimiento para realizar las actividades que los ciudadanos les han solicitado que hagan.


Para que esos ciudadanos tengan un empleo así, requieren presentar sus propuestas de trabajo al resto de los otros y explicarles qué y cómo se van a hacer las cosas para el bien de todos, y pueden hacerlo dos o más personas, para que el pueblo decida cuál es la mejor opción. No son propuestas ideológicas, son propuestas de trabajo, de hacer cosas, con el dinero de los ciudadanos, no se trata sólo de administrar, no, es también procurar los servicios de la mejor manera, ordenarle pues los asuntos al pueblo.


¿Pero qué pasa en la realidad?, los servidores públicos se convierten en políticos y hacen política, se casan con una ideología o una mezcla nada uniforme de ideologías pero que resultan ser suficientes para enredar a la ciudadanía que metida en sus propios asuntos trata de dejar a un ciudadano “como él” para que ordene las cosas comunes (comunes a todos los ciudadanos) e incrédulo de ello permite que un grupo de fantoches hagan sus propios negocios con su dinero, con, sí, así, el fruto de su esfuerzo, ¿suena a discurso político?, sí, lo han usado así, pero no lo es, eso si que es la realidad.


De pronto pasa de ser un político a un conspirador, ah, pero es que las conspiraciones son geniales, divertidas y entretienes a las personas, armas juegos de espías y le dices a la gente que todo es por su bien.


Me gustaría vivir en Utopía.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

¿Desde dónde hablas? (8)


Desde ese lugar del que quería salir y salió
Desde el rincón donde parten, o llegan o pasan
Desde la el país de los andes donde nació la "chilenita"
la niña mala que caminaba por cualquier lugar del mundo

Desde ese rincón de romance que fue París,
Desde ese París que fue rincón de un sueño, de un punto de llegada
Desde el dolor y la traición y ese amor eterno que sólo puede existir en el mundo real

Hablo desde la propia niña mala y el niño bueno, un amor eterno
Hablo desde la historia de los sentidos y los sentimientos, del dolor
la pasión, el odio, el deseo, la ambición y la decepción.

Desde las entrañas del más profundo amor y la derrota
desde el sentirse sólo y triste y feliz y nunca acompañado.
Hablo desde las travesuras de la niña mala y el la eterna estupidez
que sólo la da el amor, del niño bueno.

domingo, 10 de octubre de 2010

La trivialidad de la vida


Nos cubría un gran manto de estrellas esa noche o, había un montón de estrellas en el cielo y las malditas luces de la ciudad no lo estropeaban, pero el calor, los moscos, los grillos, todo eso lo arruinaba, la luna parecía de película, y el atardecer, también.

En verdad. Había una luna enorme por el este, y un atardecer violeta, naranja, rojo por el oeste, en algún lugar de la ciudad un patético borracho le había dado cran a un transformador y dejó a oscuras la ciudad, tenía sus ventajas, por la luna, las estrellas y el atardecer, todos juntos, pocas veces vistos así.

Pero me he vuelto tan citadina, tan comodina que prefería estar dentro de casa bajo el frescor del aire acondicionado, sería tan fácil si estos de la luz no fueran tan lentos. Y no es que no me gusten esos espectáculos naturales, no, claro que me gustan, pero esos malditos cuarenta y tantos grados a esa hora, son infernales, no se puede respirar igual, no se puede sentir igual.

Pero esto viene a colación porque me pregunto dónde quedaron el disfrute de las noches acaloradas, el disfrute de esas maravillas naturales, por qué tenerle miedo, tirria a esos animalillos que siempre han existido, por qué antes convivía con ellos, jugaba con ellos, ya no existe la trivialidad de las cosas, ¿qué ha sido de ellas? No lo se.

Me propongo rescatar la simplicidad de la vida.

jueves, 7 de octubre de 2010

¿Desde dónde hablas? (7)


Desde la vida misma, la vida de dolor, de lucha, de caminos que nos llevan a algo,
siempre a algo.
Desde la construcción de derechos hasta la creación de cosas bellas
Desde los sentidos exacerbados por las palabras, por el alcohol, por la droga, por la impotencia, por el dolor, por la necesidad de ayudar, de recorrer caminos, por huir.

Desde ese juego de niños que suena a esperanza a recuerdos por vivir
Desde la esperanza perdida y vuelta a encontrar.
Desde dos vidas que nunca coincidieron.
Desde la soledad y el extraño acompañamiento.

Hablo desde el paraíso en la otra esquina, donde se para ese magnífico hombre a contemplar la vida y platicarnosla de la forma más bella, alegre, triste, llena de verdad, de su verdad.

Hablo desde un fragmento entendido y muchos apenas por entender, otros que quizá, nunca entienda, hablo desde lo que he recibido en los últimos años de un Nobel, con premio o sin él, siempre así Vargas Llosa.

sábado, 19 de junio de 2010

Te pude amar


Te pude amar por la simplicidad de las cosas
Por la sencillez de los momentos
Te pude amar y volar contigo
Te pude amar y acompañar en la rutina del día a día

Te pude amar y ser tuya y compartir la sutileza de las noches
La gloria de los despertares y el gozo de la pasión
Te pude amar y compartir la alegría y el café de la mañana
Te pude amar y compartir la paz del atardecer

Te pude amar simplemente.

jueves, 17 de junio de 2010

Una de brujas: Segunda entrega

Yo soy la chingada, y lo estuve desde muy corta edad, por obra gracia de ser mujer. De gran linaje he sido pero nadie lo sabe con certeza. La vida he dicho, ha sido injusta, pero nada tiene de justa con nadie. Algunos contarán de mí que fui heredera de un cacicazgo, otros que simplemente fui vendida por unos y otros, una y otra vez en mi vida hasta que quedé en manos de mi salvador: Cortez. O es que quizás no tuve más remedio.
La realidad es que cuando ya no fui importante o simplemente dejé de ser útil y me convertí en un estorbo fui regalada a otro pueblo a otra cultura, otras costumbres, ah, pero aprendí otro idioma, era una chica lista. Luego fui “intercambiada” en Tabasco.


Yo, Sor Juana, soy descendiente de españoles e indios. Fui una bastarda y mi madre una cualquiera, así que sin duda soy una maldita bruja. Pero siempre tiene sus ventajas ser nieta de un hombre de recursos económicos y culturales.
Nací en San Miguel Nepantla, donde los rayos solares me mirasen de hito en hito, no bizcos como en otras partes. Pasé mi niñez leyendo los libros no tan santos ni tan religiosos de mi abuelo. Esos libros que prefería por sobre todas las cosas, por sobre jugar en el lodo con los otros niños, no eso no era para mi.


Yo, María Carlota Amalia Victoria Clementina Leopoldina de Sajonia Coburgo y Orleáns, nací en la bella ciudad Belga de Bruselas en 1840, en un castillo por supuesto, fui educada como una princesa para la vida de palacio. Nunca perdí el tiempo en nimiedades como el juego a pesar de mi casa de muñeca que fue una preparación para mi futuro deseado, anhelado, de reina y señora, de madre y esposa. Fui enseñada a hablar fluida y correctamente desde mi primer año de vida, yo, mujer de extraordinaria inteligencia de nacimiento


Ser mujer no es cosa fácil. Quien diga lo contrario es un cabrón, pendejo, dejada, sin cerebro o algo por el estilo. Yo soy la bruja. Sí soy una bruja, una de esas malditas (aunque yo creo que son benditas) brujas, detestada por muchos, amada por algunos, pocos diría yo. Soy una adoradora de la noche y de la naturaleza (aunque odio a las cucarachas, oh, bien, y en general a casi todos los insectos), pero no de las fantasías eróticas de las religiones como Satanás, el diablo o como quiera que se le quiera llamar. Me gusta el frío, la lluvia, el viento y sobre todo los días nublados y grises, donde se puede una acurrucar en un sillón con un libro en la mano y un rico café. Pero no me gustan los cementerios, porque no tienen vida, no hay energía del pasado, aunque guardan mucha historia, sólo por eso me parecen interesantes, pero no me gustan. Prefiero los edificios antiguos, las pirámides (aunque la mayoría son tumbas), pero concentran una gran cantidad de energía, que me dice que ahí hubo vida, no sólo muerte como en los cementerios.

miércoles, 16 de junio de 2010

¿Desde dónde hablas? (6)


Desde la delicia de la maldad y la bondad humanas. Desde el sueño reprimido de los afligidos que se vuelven malditos por azares del maldito destino, pero que no tienen la menor intención de serlo.

Desde la figura triste de alguien que ha caído en la desgracia por no saber de qué otra manera proceder, esos buenos con mala suerte que sólo Savater podría describir tan precisamente.

Desde la pluma movida por la parte perversa de las mentes de los escritores describiendo a los malos y malditos de las historias más fascinantes (y más estúpidas también) que nos llevan a odiarlos y sentirnos víctimas de ellos, a sentir alivio cuando mueren o lástima cuando conocemos su verdad. No existen los buenos dice Savater, sólo personajes con buenas o malas intenciones.

Hablo desde las profundidades de los más perversos pensamientos de aquellos que hacen deliciosos los libros.

domingo, 13 de junio de 2010

¿Desde dónde hablas? (5)


Desde la locura de los hombres, de la boheme francesa que se retira todas las noches entre copas y queso, desde el suculento mundo falocéntrico que engalana las historias de caballeros tan machos que hasta resultan tentadores:

- ¿Qué haces en Francia?
- Estoy buscando a un caballero
- Ah ¿sí?, de quién se trata,
- Bueno es un antiguo caballero francés que se ha convertido en mi príncipe azul, o lo que es lo mismo en el único hombre digno…
- ¿De una princesa?
- No, de una dama – respondió Paula –.
- Vaya. Y cuál es su nombre, si se pude saber
- Claro. D’Artagnan
- Oh, como el de nuestro Dumas –dijo aquel guapo caballero con una amplia sonrisa en su rostro, más de diversión que de burla.
- Sí, como el de vuestro Dumas
- Ah, ¿y que hace?
- Bueno, es un caballero, ¿no lo sabes?
- Bueno, si somos sinceros D’Artagnan es… un personaje que según cuenta la historia (de Dumas, claro), vivió en el siglo XVII
- Ah, pequeñeces
- ¿Pequeñeces?
- Claro, debe existir todavía en este mundo del siglo XXI un caballero que le iguale en astucia, en sagacidad, en inteligencia, en valentía, en aventura, en lealtad y por lo tanto en amor, o lo que es mucho mejor, en pasión, un aventurero, socarrón y diestro caballero pues, que bien le acompañaría…
- ¿y por qué venir tan lejos a buscarle?
- Pues porque es francés, y si no existe en Francia, pues tendré que partir a otro ensoñador país de caballeros valientes y gentiles. Pero empezaré por aquí.
- Vaya
- Otra vez
- ¿Otra vez qué?
- Otra vez dices vaya


- ¿Te hubiera gustado ser una reina?
- ¡No!, Dios me libre, claro que no, que aburrido, me hubiera gustado ser una cortesana, condesa, duquesa, alguna cosa de esas y eso sí, ser confidente de una reina, (nunca una aburrida esposa) enterarme de todas las intrigas y amoríos, rencillas, todo eso que me diera una vida aventurera y divertida
- Wow, estás aburrida
- Bueno un poco, pero por ahora me conformo con mi D’Artagnan
- Sólo que veo un problema
- ¿cuál?
- En Francia ya no tenemos mosqueteros que cuiden a ningún rey, porque ya no tenemos rey, ni cortesanos que le hagan la corte, ah, y por supuesto ya no se usa la espada
- Faltaba más, siempre hay buenos sustitutos

Las lágrimas


Hoy me siento triste, tengo muchas ganas de llorar
Ya he llorado, creo que tenía mucho tiempo sin hacerlo.
Y eso es porque uno llora sólo por uno mismo
Nunca por otros, es mentira, es autocompasión
Y hoy me place sentir autocompasión

Las lágrimas son tan purificantes
Te limpian el dolor, la melancolía, la soledad y la tristeza
A veces la alegría y la felicidad (esa cosa rara tan efímera)

Con las lágrimas la tristeza se ha ido, se va, se deshace en el infinito
Queda la nostalgia de lo que pudo ser y no fue
Pero la nostalgia no se irá siempre estará ahí
Nos acompaña en todos los caminos de la vida
A veces ausente, a veces presente

Las lágrimas purifican pero nunca podrán con la nostalgia.

viernes, 11 de junio de 2010

Cuentame un cuento


Cuéntame un cuento, oblígame a pensar que el mundo es más que lo que me rodea; que la vida tiene más sentido que levantarse todos los días para ir a la escuela, que levantarse todos los días para ir al trabajo.
Cuéntame un cuento e invítame a soñar, muéstrame la magia de la vida, el encanto de la brisa, del calor, del fuego, de la lluvia, la sensualidad de un beso.
Cuéntame un cuento y remóntame a las estrellas, a la luna y al sol.
Cuéntame un cuento y haz que la brisa de la imaginación roce mi cara

jueves, 10 de junio de 2010

¿Desde dónde hablas? (4)


Desde la nostalgia de las historias ya vividas y vueltas a vivir, la nostalgia del deseo entrando literalmente por la boca y posándose en todos los sentidos en todos los latidos, en un mole de olla, en unos chiles en nogada o codornices en pétalos de rosas, ¿cómo olvidar las codornices en pétalos de rosas? Provocando un efecto perverso entre la lujuria y el placer.

La grandeza de como agua para chocolate no radica en su escritura, sino en su intención, en la mezcla de dos pasiones, de dos placeres.

Hablo desde la magnífica combinación de sentidos donde se juntan los placeres y se despiertan las pasiones y se arrullan con el sutil deleite de los sabores de detenerle el tiempo a las lágrimas y darle paso a la risa de unas torrejas de natas.

miércoles, 9 de junio de 2010

Te amo


Te amo desde el rincón más profundo, desde el sueño más callado, desde la sencillez de los sentimientos.
Te amo desde la profundidad de mi ser, porque puedo sentirme capaz de muchas cosas sólo por eso.
Te amo porque puedo sonreír sin una razón, porque me puedo expresar mejor, porque siento calidez en mi aunque no estés presente.
Te amo porque se quién soy y sigo siendo yo, sin máscaras, sin mentiras.
Te amo porque puedo abrazar la ilusión y llevarla conmigo, hacerla cómplice de los días y las noches, de la vida mía.

lunes, 7 de junio de 2010

¿Desde dónde hablas? (3)


Desde la tierra de las maravillas, de los sueños rotos y las ilusiones, lo bailes exóticos y el alma apasionada. Desde la tierra dónde la calidez humana es única, pero también donde abundan los canallas y gandallas. Desde la tierra del Gabo, de Vargas Llosa, de Paz y Fuentes, de Mafalda y su padre Quino.

Desde la tierra donde la pasión está a flor de piel, entre tácticas y estrategias, entre amorosos y hombres ingratos que acusan a las mujeres. Mujeres como Mistral y hasta Allende y el puerto libre de Mastreta o las Lauras: Restrepo y Esquivel, todas tienen un algo que contarnos, tuvieron un algo que llorar que decir.

Hablo desde lo general para volver a cada uno, para vivir a cada uno y a otros y otras.

viernes, 4 de junio de 2010

¿Desde dónde hablas? (2)


Desde el rincón de algún lugar impreciso, donde se esconden mis sueños más remotos y mis palabras no pronunciadas, desde ese lugar incierto que muy pocos conocerán, desde ese lugar donde las cosas que no hago siempre son posibles, desde la libertad, el dolor, el sueño, la pasión, el deseo, el dolor, la alegría, el amor, el odio, la vida:

Un siglo oscuro, un país oscuro, dos hombres extraordinarios, un mundo de magia donde se rescatan las leyendas y la mitología de la manera más sutil, un mundo de la Inglaterra del siglo XIX, tierra de mitos y sueños, de lluvia y oscuridad, de leyendas y fábulas. ¿Quién dice que los ingleses son fríos si pueden tener ese mundo en sus manos y transportarlo a las letras, ya no del mago adolescente, de Jonathan Strange y el Sr. Norrell o del mundo Tolkien (primerísimo ante todo).

¿Desde dónde hablas?, desde la leyenda y la mitología inglesas.

miércoles, 2 de junio de 2010

¿Desde dónde hablas? (1)


Desde la simplicidad de la vida, la trivialidad de las cosas más simples que nos hacen sentir que la vida es fácil, que la vida vale la pena vivirla. Donde los personajes pueden ser tan elocuentes como mágicos, donde pueden quedarse en la sutileza de lo cotidiano que algunos consideran irreal e inverosímil, absurdo y sin sentido.

Hablo desde un rincón en el París moderno, en un mundo casi olvidado por la exorbitante vida de fantasía donde la cotidianidad se rompe y se queda sin sentido y vuelve y la siguen ignorando los comunes, los que ya no la quieren ver. Yo sin embargo hablo desde ese rincón llamado cotidianidad, detenida en el beso sutil, en la sencillez de la mirada, de la cocina, de la pasión. Juntos nada más… tan sencillo como eso

sábado, 29 de mayo de 2010

Te puedo amar


Te puedo amar por lo que puedo ser y sentir, por lo que puedes despertar en mi.
Te puedo amar porque puedo sentir.
Te puedo amar por lo que puedes llegar a ser en mi vida, por lo que puedes sentir.
Te puedo amar por lo que puedo despertar en ti.
Pero no hablemos de amor, el amor es algo tan grande que se debe sentir.
No existen las palabras que puedan implicarlo todo, que puedan derramarlo todo
La utopía de los sueños más profundos, de la gloria obtenida.
¿Crees que si te puedo amar así, me puedes amar mejor?
¿Crees que los sueños compartidos nos lleven a algo?
Oh, yo no lo se, sólo se que te puedo amar, sería tan fácil.

domingo, 16 de mayo de 2010

Pasiones


Oh sí, esos locos sentimientos que pasan por nuestras vidas, querámoslo o no.
Son sentires tan potentes que es una barbaridad reprimirlos, hay que vivirlos.
La pasión del amor: nada de que no es amor, el amor de pareja si no es pasión no es amor.
Entonces sí, la pasión del amor se conjuga con los deseos del cuerpo, pero también con los de los sentimientos. A veces no se cree en el amor y no es por nada, no es por uno, no es porque si.
La dulzura de las palabras, de los besos, de las caricias, contra el dolor de los sueños rotos, de las mentiras y las ilusiones desechas.
El sexo en la pasión del amor: ¿Por qué hablar de sexo?, porque el sexo es un respiro de las sensaciones más profundas del cuerpo y del pensamiento, es una purificación del cuerpo, es la voluntad echada al revés, es la contradicción de todo lo establecido en la sociedad de los cientos de años y sobre todo porque está prohibido en las conciencias de los más pecaminosos, oh perdón, de los mojigatos, de los religiosos. Porque creo que la religión y Dios son una construcción social, un escape de la estupidez humana, tan presente en cada sociedad en cada ser (aunque un amigo dijo que son más religiosos los que hablan o escriben de religión que los que la practican…).
Por la pasión han caído reinos, han sucumbido emperadores, ha habido guerras, pero también ha habido mucha vida.
La pasión tiene que ver con la vida, sí, con la vida, tiene que ver con el sentir y el pensar, con el ser y el hacer.
La represión de los sentimientos queda patente cuando se vuelven a soltar. Cuántas cosas se dejan de hacer por no tener la pasión a flor de piel, reprimida. Cuando aparece mueve algo dentro, quizá sólo la esperanza primero, ¡Qué bien que pasa!, hay que permitirle que pase, despertar esas pasiones reprimidas por no volver a sentir, no molestarse en sentir.

domingo, 9 de mayo de 2010

Una de brujas: Primera entrega



Yo, soy la chingada, así es como he pasado a la historia, como la chingada, pero digo que soy la puta porque así me han llamado también, no he podido saber cuándo dejé de ser un ser humano. Trataré de descubrirlo mientras narro la historia de mi vida. Aunque claro yo soy una maldita bruja. Nací princesa, luego fui esclava por partida doble y finalmente pasé a ser la chingada y un adjetivo calificativo para juzgar a los renegados, la historia ha sido injusta.


Yo, soy Juana Inés de Asuaxe y Ramírez de Santillana, pero vosotros me conocéis como Sor Juana Inés de la Cruz, por ahora no importa dónde nací o quiénes fueron mis padres, más adelante, cuando lo amerite, os lo diré.
Por ahora os digo que soy una maldita bruja, aunque generación tras generación he pasado a la historia (y creo que lo seguiré haciendo) como la gran poetisa de México o al menos algo por el estilo, por alguna extraña razón figuro en los libros como eso, sólo eso, pero han olvidado o han querido olvidar como suelen hacerlo los mexicanos, que fui una maldita bruja.


Yo, soy la maldita Belga entrometida, aunque para el común de los ignorantes soy otra francesa. Yo toda una aristócrata, emperatriz de una parvada de animales, engendros, a los que alguna vez tuve que consolar por ser pobres, como si yo tuviera la culpa. Yo, que me crié entre reyes, príncipes y mantas de seda. Yo, que por la gracia de Dios y la bendición de todas las coronas llegué a llenar de gracia un pueblo maldito, una tierra pobre y precaria donde no habitaba nadie digno de mí. Pero mi orgullo se doblegó y tuve que convencer a mi esposo de que la única oportunidad que teníamos de ser reyes era ese país. Por mi inteligencia y el gran amor que Maximiliano sentía por mí es que es que lo pude sacar de esa mediocridad, de ese conformismo. Por eso y más, es que yo soy una maldita bruja.

Yo, bueno, no importa cómo me llamo. Nací en el siglo XX, en un país que tiene todos los niveles económicos, eso dependiendo de en que parte del territorio se encuentre uno. No soy un personaje importante en la medida de figurar en la historia de las grandes mujeres, pero represento una pequeña parte de cada mujer contemporánea, algunas se identificarán, otras casi no, otras un poco y seguramente muchas nada de nada, no porque no lo puedan hacer sino porque no salen de su claustro interno, y lo único seguro de todo esto es que soy una maldita bruja.

Hoy parecía que estabas ahí

Hoy parecía que estabas ahí, envueltos en un abrazo
Soñábamos juntos, despertábamos juntos
No había nada más allá de eso.

La vida es eso, el amor es eso, los sueños son eso
Compartir contigo, compartir conmigo, con otros
Compartir lo que queremos, no dejarnos taladrar los sentimientos.

¿Cuántas noches de pasión hemos dejado ir?
¿Cuántas tardes de café?
¿Cuántos besos y caricias?
¿Cuántas cosas se dejan de vivir por miedo?