martes, 31 de mayo de 2011

Hoy


Hoy te retiras con una sonrisa enorme y con una lágrima que dice cuántos sueños quedan pendientes y cuántas alegrías vivirás de nuevo.

Hoy caminas por la vida con el arma de la dicha de las cosas aprendidas y de los momentos vividos con gran pasión.

Hoy por no dejar atrás, lo empacas todo, lo metes en un baúl mágico y lo acomodas en un espacio creado especialmente para ello.

Hoy no te has permitido caer, no cedes, no das un paso vacilante ni un paso hacia atrás, no cambias de camino a última hora porque ya sabes a dónde quieres ir y vas, sin prisa, con la sensación de que has aprendido lo necesario para esto, pero con la certeza de que te falta aprender mucho más que eso.

Hoy has desafiado y has dejado de desandar el camino porque ya no hay necesidad de hacerlo.

domingo, 29 de mayo de 2011

Una extraña historia de amor. Capítulo I: Ella

Esta es la historia de un amor muy extraño, como todos los amores, sucedió en un mundo donde parece que ya no sucede el amor, entre dos seres que era imposible se encontraran y que en realidad nunca se encontraron, pero se amaron con los sueños y la melancolía que dan los años y las fantasías que se construyen con las ilusiones. Pero hay una razón para que ese no-encuentro se diera como se dio. He aquí el relato de esas vidas extrañas que hacen esta extraña historia de amor.

Ella era una mujer, sí ya una mujer, a veces se comporta como niña grande, es decir actitudes de niña pero madurez de mujer, cosa extraña, sí ya lo sé, pero así era ella. Disfrutaba de su vida menos de lo que debería pero ¿cómo se disfruta de la vida?, quién sabe, todos la concebimos de distinta manera.

Ella creció rodeada de gente, pero abandonada, sola, a veces triste, criada en el seno de una familia tradicional donde eso suponía que la mujer era un ser inferior, donde la moral se convertía en normas estrictas de comportamiento, lo cual podía ser, en ocasiones, un aliciente para la diversión, sobre todo en la edad en que todo parece más fácil, más sencillo y se rompen todas las reglas que se pueden romper.

No valía de mucho de todas formas, esos prejuicios moralistas siempre destruyen la vida de los humanos y Ella no fue inmune a eso, se meten por la piel, y te devoran las entrañas. Ella caminó por la vida buscando razones, encontrando respuestas, creyendo sólo en lo que podía ver, palpar, probar.

Ella caminaba por la vida en un hálito de soledad pero creó un mundo de seguridad a su alrededor de estudio, de conocimiento. Enfrentaba la animadversión con lógica y dejaba de lado los sentimientos puros, sólo los necesarios en la vida, sólo los permitidos en casa ni uno más, nada más de la cuenta, no era decente, pero tampoco debía mostrar debilidad.

Qué hablar de los hombres, nada. Ella nunca pudo llevar un chico a su casa, era pecado, era inmoral, ella jamás debía andar con ningún hombre, además era la menor y tenía la obligación de los padres. Vivía a la sombra de los hermanos muertos, de los hermanos enfermos, del padre que obligaba a las mujeres a doblegar alma y espíritu, de la madre fuerte pero mujer, quién debe enfrentar con entereza lo que dios dispone.

Ella padeció los dolores del espíritu, pero tenía un corazón noble, dulce, capaz de amar y la vida la probó muchas veces, aun ya en la mitad de su vida cuando asumió con valentía y amor el cuidado de su madre.

Un día de esos cuando su madre ya tenía su vejez y enfermedades avanzadas y entre tantas gentes que han pasado por su vida, por su casa, llegó Elisa, una mujer madura, enfermera con poco ejercicio de su profesión, medio patética por cierto, pero Elisa tenía un hermano, un hombre maduro, ya quizá en la recta final de su vida, pero con qué vitalidad seguía ahí y cuando Elisa le platicaba de Ella, Él simplemente se fue enamorando, dejando fluir la imaginación, el deseo, la ilusión que seguramente sería la última de su vida. ¿Y Ella? Ah, bueno Ella volvió a despertar la ilusión.

No se trataba de creer en algo en lo que no se cree, ni de ser alguien que no eres, era una gran mentira, pero una maravillosa mentira.

martes, 24 de mayo de 2011

Imagina, siempre estás


Imagina que caminas por la vida, y que la vida va contigo
que los sueños están ahí de la mano de la vida
Imagina que puedes crecer con las dos y que eres feliz.

¿Sabes lo que es ser feliz?
Yo tampoco, pero creo que debe ser varias cosas:
la sensación de euforia cuando reconocen tus logros
la sensación de euforia cuando alguien te da un beso
la sonrisa floja, espontánea, cuando sientes que las cosas son como querías que fueran

Imagina, sólo imagina que vas por la vida sonriendo y charlando con las plantas, los animales y las personas.
Imagina que eres capaz de alcanzar las estrellas y navegar sobre una de ellas en los mares terrenales y que puedes tomar su brillo y darle vida a la soledad y a la tristeza del mundo.

Simplemente imagina que no existe el abandono de las cosas queridas y que Teca sigue ahí contigo, conmigo, con nosotros.

martes, 17 de mayo de 2011

Era entonces...


Era entonces cuando las sensaciones se dibujaban en cada encuentro, era entonces cuando caminaban entre nubes de sueños y arcoíris de ilusiones. Se conocieron en un momento de gloria y altivez cuando la vida, su vida, era joven aun y podían tener sueños e ilusiones.

Eran momentos de gloria y los hombres caminaban erguidos en sus uniformes color plata y azul, entregaban sus vidas por su patria, por su honor y por su orgullo. En su patria estaban la religión, el general y el comandante supremo, su tierra, sus símbolos de lucha y sus colores.

Su honor y su orgullo estaban colmados de valentía, jamás, nunca jamás debía ser tocada, también en su orgullo estaba su mujer o mujeres, tampoco tocadas y ni siquiera mencionadas por error.

Ellas, las mujeres eran de un caminar suave con la delicadeza que aprendían de otras mujeres que ya llevaban las condiciones de vida en sus andares, en sus templanzas arraigadas desde el nacimiento. Dueñas de su mundo y del de sus hombres, aunque pocas veces sabían eso, pocas lograron entenderlo y vivirlo.

Ellos se conocieron en la flor de su juventud, caminaron juntos en la vida que les tocó. El en su andar glorioso y ella en el suyo, gracioso sin más, caminando y corriendo a través de la vida, a través de los sueños y las ilusiones que conforman eso que llaman vivir y que no es otra cosa que amar, llorar, perder, ganar, sentir, jugar, sufrir, vibrar.

Ahora, quedan los despojos de aquel andar, así es la vida, un día pasa todo y al otro ya pasó.

sábado, 14 de mayo de 2011

Cuentame que te cuento


Once upon a time o había una vez cuando las teclas eran duras y las máquinas altas, cuando los sueños los escribíamos a dos tintas, negra o roja y la arroba era un símbolo para representar una unidad de masa y un rodillo negro soportaba la hoja, la cual sólo subía si la mano izquierda movía la palanca y empujaba el rodillo a la derecha para volver a empezar otra línea.

Once upon a time o había una vez cuando hacíamos café colado sobre una estufa de metal y alimentada por leña y destilando olores y proporcionando sabores diferentes y dando el pretexto perfecto para reunirse.

Once upon a time o había una vez cuando la oscuridad se la comía una lámpara de aceite y las puertas eran abiertas y cerradas por hermosas y grandes llaves de bronce o de cobre.

Once upon a time o había una vez cuando los sueños de una mujer eran acurrucados entre sus manos y su pecho con forma de flor y olor a felicidad, reflejada en su rostro y en el brillo de su sonrisa y de sus ojos.

Será pronto que será.

martes, 10 de mayo de 2011

Secuestrada


Humo de cigarrillo, dos botellas de cerveza vacías en el suelo y una llena en su mano, la veía y disfrutaba de su obra, ahí en el suelo, semidesnuda, golpeada, sangrada, era para él el deleite, su obra maestra. La había disfrutado así, le causaba gran placer escucharla llorar, gritar, tenía más de una semana poseyéndola a la hora que se le antojara, haciendo lo que quería con ella, a fin de cuentas era suya hasta que a él le diera la gana.

Humo de cigarrillo en su cara, respirándolo todo el tiempo, su asqueroso olor a cerveza, su fétido aliento, violada todos los días, a la hora maldita que él quería, si sólo hubiera escuchado sus gritos, sus palabras lo que ella le decía a viva voz para que él la escuchara.

Ella clamaba por el ser humano que debía haber en él, pero no estaba ahí, su parte humana se había adormecido con el abandono y luego desapareció, con la falta de amor en su niñez, en su adolescencia, no tuvo quién le enseñara a amar, no hubo alguien que le enseñara su parte humana, era un maldito animal.

Ella no entendía por qué la trataba así, por qué escupía su cara y la golpeaba y todavía sonreía el maldito. Sus ojos despedían súplica, pero a él nada le importaba eso y ella moriría odiando.

lunes, 9 de mayo de 2011

Las palabras

¿Sabes qué les pasa a las palabras cuando abres un libro?, oh niña hermosa, oh niño hermoso, las palabras entran en ti, te hacen sonreír, te hacen feliz, te hacen llorar, te ponen triste.

Las palabras tienen vida propia sabes, y tu niña y tu niño las hacen bailar, las hacen brincar, les dan forma y las pasean por el ancho mar de la imaginación, ¡míralas, ahí! Salen una a una, se posan en la superficie del libro y luego danzan gloriosas alrededor de ti, y te gritan para que les des forma, para que las acompañes y las disfrutes, pero sobre todo para que las vivas, sonriente o triste, pero nunca indiferente.

Las palabras toman su curso y te llevan a la Isla del Tesoro o te llevan a la Tierra Media a Howard o a Narnia. Las palabras se convierten en princesas, en dragones, imagina uno escupiendo fuego, imagina las chispas rojas o verdes saliendo de las varitas de los magos, los magos, oh los magos con sus sombreros puntiagudos y sus túnicas largas, imagina al león construyendo el mundo con su aliento.

Y siguen danzando las palabras hasta que cierras el libro y ahí se quedan hasta que lo vuelves a abrir.

domingo, 8 de mayo de 2011

No preciso

No preciso que me digas nada, qué demonios podrías decir ahora, ya no importa todo lo que pasó, todo lo que quería, no importa, contigo el mundo no es posible, mi vida no es para ti. Tampoco preciso que detengas el viento o me bajes una estrella, no caray.

Ya lo se, debes estar pensando que estoy loca, que después de todo no había promesas, nada estaba dicho, y todo ya se sabía, no importa aunque importe, igual golpeaste, ofendiste y dolió, no por lo dicho, por lo hecho, no había necesidad, tan simple como eso, no había necesidad, para qué, el dolor de un orgullo herido es peor que el de una pérdida, mata tantas cosas que no es posible volver a recuperarlas.

Hoy quisiera llenar tu cabeza de recuerdos para que dejes en paz la mía, para que la tuya se vuelva loca y te pierdas, que el sonido de tu risa y de tu voz se disipen para siempre, que vueles tan lejos como todos los pájaros en invierno. Contigo me veo en un infinito tan profundo que temo no poder salir a flote, por eso quiero que desaparezcas de mi vida.

Hoy quisiera gritarte y con ello romperte en un millón de pedazos, que no puedas volver a armarte y te duela tanto que no tengas más opción que perderte.

Por eso, no es preciso que digas nada, no me interesa nada de lo que tengas que decir. ¿Qué carajos podrías decir que no fuera considerado una estupidez ahora?, creo que nada, todo contigo es vago, absurdo y sin sentido. No preciso más de ti.

sábado, 7 de mayo de 2011

El tiempo

El tiempo sí se detiene, se queda ahí, estático, deja de pasar cuando la vida ya no es. Deja que el mundo pase por él, lo absorba, se deleite sobre él, sobre su miseria y su olvido. Deja que lo absorban las arañas, que hagan su madriguera sobre él, alrededor de él, al final, ya no importa.

El reloj arrojó su último grano de arena y con él vino el olvido. El olvido de todas las cosas que vivimos, que soñamos, que deseamos. Pero también cayeron las ansias absurdas y se detuvo el dolor y empezó la paz.

El tiempo no es amigo, no es enemigo, no tiene capacidad para nada, sólo está ahí y pasa y te acompaña, pero se detiene cuando tú te detienes, deja de pasar porque tú no pasas, te has quedado ahí, sin más, dejando que todos pasen. Tu vida es como ese reloj que ha soltado toda su arena y ha dejado quieto al tiempo, te has llenado de telarañas por todos lados, porque tu vida la dejas caer así, sin más, sin tiempo, sin amor.

Las arañas hacen su nido en ti y en ese reloj de arena que ya lanzó su último grano sobre ti y sobre tu maldita miseria.

viernes, 6 de mayo de 2011

Ella y él

Su barba se confunde entre la luz roja y los sentidos se alteran porque es el único lugar donde es aceptada, donde es amada, porque es diferente como todos los que acuden al bar El errante. Ella una mujer burlada, despreciada por ser diferente, arrumbada como mueble viejo, inútil, ahí, en cualquier parte, sin más. Un día llego a ese lugar donde las luces rojas ocultan casi todo, sólo dejan un reflejo casi fantasmal de la persona que eres, ahí, ella encontró un amor, un ser que la quería cada noche sin preguntar, sin criticar, sin juzgar, sólo la quería.

Es posible imaginarla ahí sentada, todos los días esperando a su amado, con el alma pendiendo de un hilo, por si acaso él ya no llega, por si acaso se pierde en la bruma de los recuerdos, ella con su falda corta y sus sueños al alba, con su cabellera sedosa y lacia, hermosa a pesar de su barba.

Esperaba por él, porque él la hacía sentir mujer por primera vez en su vida, nunca fue al contrario a pesar de las burlas infantiles y el desprecio que sentía por parte de sus padres, aunque nunca lo dijeron, su risa siempre fue floja hasta que lo conoció a él, él que con sus propios defectos la amó sin preguntar, sin explicar nada, él con su cara casi desaparecida por el fuego y su vida quemada por el desprecio.

Ella, nació así, con su barba siempre ahí, sin perderse. Él un accidente ocasionado por otros. Se encontraron en el momento preciso, cuando más necesitaban. Se ven todas las noches, así bajo la luz roja que esconde un poco y aviva las pasiones. Así sin más se aman hasta que el día amenaza con llegar.

Nota: la imagen es de http://www.lashistorias.com.mx

jueves, 5 de mayo de 2011

La caricia más sutil

Hoy, como en algunos grandes momentos de la vida existe un punto de encuentro en la saciedad de los sentidos, en la saciedad del alma.

Hoy en cada rincón del ser se ha posado una caricia, un beso, que es la caricia más sutil, más expresiva, porque no sólo toca, humedece y perfora, roza y deja los sentidos alterados.

En cada rincón que besas dejas impregnada tu aroma, tu aliento, tu vida. Con el beso te puedo usar para sentir, pero no puedo usar a cualquiera, tienes que ser tú, porque sólo tú sabes cómo hacerme sentir a mí.

No hay una receta para los besos, no existe un manual de uso y desuso, hay besos que te dan asco y no sabes por qué, quizá sólo sea que la persona no te gusta.

Pero cuando gusta, cuando me gustas, no hace falta que digas nada, absolutamente nada, sólo desliza tus labios sobre mis labios, sobre mi cuello, detrás de mis orejas, sólo desliza tus labios por cada rincón que ya sabes, que te gusta, que me gusta.

Tus besos son las caricias más sutiles porque proporcionan el placer más sutil, donde lo sutil es el detalle, lo que no se expresa, simplemente se siente.

miércoles, 4 de mayo de 2011

¿Desde dónde hablas? (11)

Desde mundos de fantasía con personajes tan maravillosos que no parecen mentira
Desde las entrañas de seres que aman y odian tan intensamente como sólo los humanos lo hacemos

Hablo desde los mundos mágicos de Frodo y Harry, desde su bondad y su terquedad.
Desde la profundidad de los seres humanos donde los personajes no son puramente malos o puramente buenos, de seres atormentados, unos, con buenas intenciones otros no tanto.


Desde las propias palabras de Savater que dice los buenos no lo son tanto, hacen daño aunque sea con buenas intenciones, quizá para salvar a otros o a sí mismos.
Hablo desde los malditos, que quisieran ser buenos, pero acaban siendo malos

Desde la propia concepción de los personajes con tantos matices que es difícil sentarlos en una mesa caracterizada.
Hablo desde la realidad vestida de ficción.

Hablo desde la descripción más larga y más simple de lo que es el amor, convertido en piedad, en ambición, en soledad, en dolor y en alegría.
Hablo desde el reflejo perverso que dejan personajes tan reales y tan complejos
Hablo desde dos historias fantásticas que integran los matices más humanos que no se ven siempre.

martes, 3 de mayo de 2011

En una mirada


En una mirada estaba todo:

La atracción,

El deseo,

La locura,

El cariño

¿Qué pasa por tu cabeza cuando veo lo que haces?

¿Te asusta mi mirada?

En una mirada está todo

¿Lo sabes?, no creo

¿Sabes que ocultas y que yo descubro con sólo ver tus ojos?

Lo que sientes, lo que piensas, lo que crees que no se ve.

Hay cosas que no se ocultan, el dolor, el amor, el deseo, son algo obvio,

Son un motivo para mirar, para cerrar los ojos y sentir.

lunes, 2 de mayo de 2011

El despertar


El despertar se convierte en un sueño
Ese sueño es donde tu estás, en cada suspiro, en cada mirada, en cada palabra
El despertar de cada sensación, de las sensaciones que recorren cada rincón.

No hay palabras cuando las caricias rebasan las explicaciones.
Cuando las explicaciones no son suficientes para expresar.
Cuando las lágrimas invaden y los besos, esas caricias sutiles y apasionadas, se convierten en agua, en sal, esa sal que son las lágrimas y que forman otra caricia, que recorre la mirada.

La mirada que acaricia y ablanda corazones, que es capaz de penetrar hasta el fondo de la misma alma humana, y acariciarla con tan sólo un vistazo, despierta pasiones y crea fantasías, a veces confunde, a veces crea mentiras y convierte el despertar en un sueño.

domingo, 1 de mayo de 2011

Esa noche...


Esa noche sin faltar a lo prometido llegaron los sueños y las fantasías se hicieron realidad.

Esa noche por mérito propio vulneramos la fragilidad y la paciencia, aniquilamos a la soledad y le dimos vida a los sentidos, se despertaron uno a uno, con cada sensación, con cada latido, con cada suspiro.

Esa noche encontramos el momento justo para dejar a la imaginación ser y seguir y dar.

No podíamos dejar de sentir porque el deseo era una fuente inagotable de sentires.

No podíamos escapar porque nos atrapaba la excitación, el momento sublime de la pasión.

Esa noche sin duda, fuimos parte de los instintos más encarnizados de la sensualidad.

Esa noche los besos formaban la parte más sublime de todo lo demás.